Abrimos el blog, a nuestro pesar, más que con un saludo afable con un artículo acerca de la realidad española. Bien, ¿qué está pasando en nuestro país? Sin duda, si lo que quiere saber alguien es la respuesta a esta pregunta, no puede formulársela al presidente del gobierno. Mucho mejor responderían los transportistas, pescadores o agricultores. ¿Qué está pasando en nuestro país?
Que se viene abajo.
Como breve reseña de la situación que ya es innegable, diremos que a partir de mañana domingo, día 8, empieza una huelga indefinida de transportistas que está causando preocupación por la posible falta de abastecimiento en gasolineras y tiendas de primeras necesidades. Los trabajadores del sector se encuentran con el agua al cuello, con deudas que no pueden pagar y con demandas insostenibles a causa del aumento del precio del carburante. Lo mismo ocurre con los agricultores y pescadores; según las declaraciones de un afectado en Antena 3, “hay pescadores que en 5 días se han llevado 10 euros”.
Pero no se preocupen; la vida es barata, los cafés cuestan ochenta céntimos y nos llueven, supuestamente, cuatrocientos euros del cielo por vender nuestro voto a los socialistas. “El gobierno está preparado para hacer frente a estas situaciones”, nos dice Zapatero. Según nuestro ilustrísimo presidente, el gobierno español no se cansa de ofrecer diálogo y hará lo que esté en su mano para poner acuerdos sobre la mesa. Diálogo, señores. Con el diálogo se van a abastecer las tiendas, vamos a llegar a fin de mes y vamos a ser capaces de llenar el depósito de nuestro coche sin preocupaciones demasiado mayores. Con los acuerdos que se pondrán sobre la mesa la situación va a arreglarse con un “abra kadabra” y todos seremos felices, socialistas y con talante.
No queremos más promesas vacías. No queremos talante. No queremos un presidente que pretende vendernos humo con unos sueldos que no alcanzan para aire siquiera. No queremos un dirigente que manda callar al director del Banco General Europeo porque corre el riesgo de que el redil de borregos que le ha votado se percate gracias a sus declaraciones de que la cosa va, en Europa pero especialmente en España, realmente mal.
Queremos acción. Queremos saber qué medidas son ésas y queremos ver su resultado antes de que sea demasiado tarde.
Pero de nuevo España ha votado lo que ha votado. Quería socialismo, quería crisis y quería puro engaño y es lo que ha obtenido. Cuando ciertos opositores tuvieron dos dedos de frente al mirar un poco más allá del presente y anunciaron crisis, se les tachó de catastrofistas, de antipatriotas, porque “el catastrofismo no crea puestos de trabajo”. ¿Es realmente catastrofismo, o es realidad? Y cuando necesitamos que alguien le abra los ojos a España y pensamos en aquellos en los que in día confiamos, nos preguntamos dónde estarán.
¿Dónde diablos está el Partido Popular?
En estos momentos difíciles está preocupándose de un acercamiento al socialismo para intentar ganar unos votos centrales que no compensan los que va a perder a causa de la desdefinición de su ideología política; está retrayéndose en pugnas internas y se está dedicando a la autodefensa ignorando el ataque que como oposición se supone debe hacer contra un gobierno débil e inútil. Ahora es el momento de abrirle los ojos al pueblo español y de mostrarles con fuerza que lo que auguraban se cierne implacablemente sobre el país, y en su lugar están avergonzándose de ser reconocidos como de derechas. Populares, yo soy de derechas. Como yo, media España es de derechas. Si os avergonzáis de que se sepa que estáis a favor del progreso al mismo tiempo que conserváis los valores que deben ser conservados para que la humanidad siga teniendo un mínimo de dignidad, ya podéis abandonar; eso es dar la espalda a quienes os apoyan y eso es traición y no es forma de hacer política para un país que os necesita. Vuestra oposición actual es cederle el terreno a los fantoches zapateriles y no atacar a los puntos flacos para conseguir que el pueblo abra los ojos.
España se está viniendo abajo, hemos dicho. El país va a colapsarse y a este paso en pocos meses la situación será insostenible, y lo que es peor: no va a haber ninguna alternativa potable a un gobierno que se ha probado como ineficiente.
¿Catastrofismo? Ojalá.
Realidad.
Tiempo al tiempo.
Que se viene abajo.
Como breve reseña de la situación que ya es innegable, diremos que a partir de mañana domingo, día 8, empieza una huelga indefinida de transportistas que está causando preocupación por la posible falta de abastecimiento en gasolineras y tiendas de primeras necesidades. Los trabajadores del sector se encuentran con el agua al cuello, con deudas que no pueden pagar y con demandas insostenibles a causa del aumento del precio del carburante. Lo mismo ocurre con los agricultores y pescadores; según las declaraciones de un afectado en Antena 3, “hay pescadores que en 5 días se han llevado 10 euros”.
Pero no se preocupen; la vida es barata, los cafés cuestan ochenta céntimos y nos llueven, supuestamente, cuatrocientos euros del cielo por vender nuestro voto a los socialistas. “El gobierno está preparado para hacer frente a estas situaciones”, nos dice Zapatero. Según nuestro ilustrísimo presidente, el gobierno español no se cansa de ofrecer diálogo y hará lo que esté en su mano para poner acuerdos sobre la mesa. Diálogo, señores. Con el diálogo se van a abastecer las tiendas, vamos a llegar a fin de mes y vamos a ser capaces de llenar el depósito de nuestro coche sin preocupaciones demasiado mayores. Con los acuerdos que se pondrán sobre la mesa la situación va a arreglarse con un “abra kadabra” y todos seremos felices, socialistas y con talante.
No queremos más promesas vacías. No queremos talante. No queremos un presidente que pretende vendernos humo con unos sueldos que no alcanzan para aire siquiera. No queremos un dirigente que manda callar al director del Banco General Europeo porque corre el riesgo de que el redil de borregos que le ha votado se percate gracias a sus declaraciones de que la cosa va, en Europa pero especialmente en España, realmente mal.
Queremos acción. Queremos saber qué medidas son ésas y queremos ver su resultado antes de que sea demasiado tarde.
Pero de nuevo España ha votado lo que ha votado. Quería socialismo, quería crisis y quería puro engaño y es lo que ha obtenido. Cuando ciertos opositores tuvieron dos dedos de frente al mirar un poco más allá del presente y anunciaron crisis, se les tachó de catastrofistas, de antipatriotas, porque “el catastrofismo no crea puestos de trabajo”. ¿Es realmente catastrofismo, o es realidad? Y cuando necesitamos que alguien le abra los ojos a España y pensamos en aquellos en los que in día confiamos, nos preguntamos dónde estarán.
¿Dónde diablos está el Partido Popular?
En estos momentos difíciles está preocupándose de un acercamiento al socialismo para intentar ganar unos votos centrales que no compensan los que va a perder a causa de la desdefinición de su ideología política; está retrayéndose en pugnas internas y se está dedicando a la autodefensa ignorando el ataque que como oposición se supone debe hacer contra un gobierno débil e inútil. Ahora es el momento de abrirle los ojos al pueblo español y de mostrarles con fuerza que lo que auguraban se cierne implacablemente sobre el país, y en su lugar están avergonzándose de ser reconocidos como de derechas. Populares, yo soy de derechas. Como yo, media España es de derechas. Si os avergonzáis de que se sepa que estáis a favor del progreso al mismo tiempo que conserváis los valores que deben ser conservados para que la humanidad siga teniendo un mínimo de dignidad, ya podéis abandonar; eso es dar la espalda a quienes os apoyan y eso es traición y no es forma de hacer política para un país que os necesita. Vuestra oposición actual es cederle el terreno a los fantoches zapateriles y no atacar a los puntos flacos para conseguir que el pueblo abra los ojos.
España se está viniendo abajo, hemos dicho. El país va a colapsarse y a este paso en pocos meses la situación será insostenible, y lo que es peor: no va a haber ninguna alternativa potable a un gobierno que se ha probado como ineficiente.
¿Catastrofismo? Ojalá.
Realidad.
Tiempo al tiempo.
[Firmado por: Sirius]





3 comentarios:
Tu artículo tiene tanta fuerza como de costumbre. Quiero expresar que estoy igualmente preocupado por la situación actual de nuestro país y por la ineficiencia de nuestro gobierno para hacer frente a la crisis que nos amenaza y que hace varios años que nos venía acechando. Igual el hecho de que al final ocurra lo inevitable será la única forma de que nuestro país abra los ojos. Una lástima.
Eso, eso menos hablar y más trabajar a ver si se mueven de una vez, pero como ellos reciben un sueldo imposible por hacer muy poco (o nada) pues ni se enteran.
Y el PP tiene tal pitote interno que de cara hacia fuera tiene muy poca fuerza. Se les está cayendo la casa abajo y no saben qué hacer.
Sabes que me encanta como escribes, se nota el punto de ironía que tienes.
Besos!!
Por cierto, yo que quería estrenaros el blog y vais y borráis la otra entrada. Malos ¬¬.
Es broma.
Besos!!!
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